Letargo sin olvido
Guardado dentro de lo que hay que resguardar,
ahí dentro estás,
bajo la sombra de la paz y la verdad
no alcanzará.
A quién lo adiestró lo muerde con dientes de león.
Quién lo salvó.
Hacete luz en mi apagón fusil de cañón
que no explotó.
Perdí la calma en mi disfraz.
Gritó sagrada libertad.
Gritó sangrando la verdad
de cuando duele encadenar.
Y pensó al pensar después de reflexionar
y empezó a pegar
a la ideas – náusea crea – de esclavizar
y matar...
Perdí la calma en mi disfraz.
Grité sagrada libertad.
Grité sangrando la verdad
de cuanto duele encadenar.
Perdió la calma en su disfraz.
Grito sagrado: Libertad.
Sangrando aún más esta verdad
de cuanto duele si no estás.
Autor: Hernán Oronel Fay