Zumbando entre las moscas

Zumbando entre las moscas se fue.
Zumbando y ya no va a volver más
a morder esos labios.

Una estrella fugaz una vez pude ver
y pedirle un deseo también.
Grité llamándola, se hizo muy tarde ya sé.
Zumbando entre las moscas se fue.

Así, zumbando se fue.
Así, sin miedo y sin fe.

Entonces rogaba piedad,
esa contundencia suele hacernos mal
(clavó los colmillos sin ladrar).

Después empezó a tararear
otro camino casi en libertad
(llevó en su pupila un tango más).

La suerte de escapar, el miedo de perder
y ese camino que no se ve.
Un personaje audaz y su argumento cruel.
Se fue tal vez pensando en volver.

Así, zumbando se fue.
Tal vez pensando en volver.

Cruzó los dedos y delirando se fue...

Autor: Matías Valdez